-El arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, presidió el p martes de septiembre del 2005 en la localidad valenciana de Algemesí la clausura del proceso diocesano sobre un posible milagro atribuido a la intercesión de la beata Josefa Naval Girbés.
Tras superar la fase diocesana, la causa será enviada a la Santa Sede cuya aprobación permitirá la canonización de Josefa Naval, informaron hoy fuentes del Arzobispado a través de Avan.
El posible milagro consiste "en una curación, al parecer científicamente inexplicable, de un joven valenciano gravemente enfermo, cuya patología remitió tras encomendarse su familia a la beata de Algemesí, a quien profesan enorme devoción", según indicó el delegado episcopal para las Causas de los Santos del Arzobispado de Valencia, Ramón Fita, quien no ha querido aportar más detalles "para no entorpecer la causa".
El acto de clausura de la fase diocesana tendrá lugar en la Basílica de San Jaime de Algemesí, a las 19.30 horas, y contará con la participación de los integrantes del tribunal que ha instruido este proceso y la postuladora de la causa de canonización, Silvia Correale.
Para recopilar toda la información posible, incluyendo pruebas testificales y documentales sobre el presunto milagro, el Arzobispado de Valencia constituyó el pasado mes de febrero un tribunal formado por sacerdotes, médicos y otros peritos.
Una vez cerrada la fase diocesana en Valencia, las actas se llevarán a la Congregación para la Causa de los Santos en Roma a la que le compete evaluar toda la documentación recopilada en la diócesis y comprobar si se verifican todas las condiciones establecidas por la normativa canónica, según Fita. El portador del proceso será el vicepostulador de la causa de canonización, Emilio Aliaga.
La beata Josefa Naval era la primogénita de seis hermanos, hijos de un matrimonio de agricultores. A la muerte de su madre, cuando ella contaba sólo 13 años, asumió todos los trabajos domésticos de su casa, que compaginó con la confección de bordados, "tarea para la que disponía de especiales habilidades", según Fita.
El papa Juan Pablo II la proclamó beata el 25 de septiembre de 1988 y la diócesis de Valencia celebra su festividad litúrgica el 6 de noviembre y su fiesta externa el primer domingo posterior a esta fecha.