Martes, 27 de septiembre de 2005
Ense?aba a los pobres, aconsejaba a cuantos acud?an a ella, restauraba la paz en las familias desunidas, para las madres organizaba en su casa reuniones con el fin de ayudarlas en su formaci?n cristiana, encaminaba de nuevo a la virtud a las mujeres que se hab?an apartado del recto camino y amonestaba con prudencia a los pecadores. Pero la obra en la que centraba, sobre todo, sus cuidados y energ?as fue la educaci?n humana y religiosa de las j?venes, para quienes abri? en su casa una escuela gratuita de bordado, en el que era muy entendida. Aquel taller se convirti? en un centro de convivencia fraterna, oraci?n, alabanza a Dios y explicaci?n y profundizaci?n de la Sagrada Escritura y de las verdades eternas.

Con afecto maternal la Sierva de Dios fue para sus disc?pulas una verdadera maestra de la vida, modelo de fervoroso amor a Dios, l?mpara que daba luz y calor. Les dio innumerables ejemplos de fe viva y comunicativa, de caridad diligente y alegre sumisi?n a la voluntad de Dios, y de los superiores, as? como tambi?n de m?xima solicitud por la salvaci?n de las almas, prudencia singular, pr?ctica constante de la humildad, pobreza, silencio y paciencia en las contrariedades y dificultades. Era notorio el fervor con que cultivaba la vida interior, la oraci?n, la meditaci?n, la aceptaci?n de las molestias y su devoci?n a la Eucarist?a, ala Virgen Mar?a y a los Santos. De este modo, contribuy? eficazmente la Sierva de Dios al incremento religioso de su parroquia.

Fue miembro de la Orden Tercera de la Virgen del Carmen y de S. Teresa de Jes?s, y profesaba gran devoci?n a San Juan de la Cruz. En casa de Mar?a Dolores Masi? Mor?n, vecina de Algemes?, se conserva un cuadro de la Virgen del Carmen bordado en oro y seda por su madre Vicenta Mor?n, cuando ten?a 9 a?os, bajo la direcci?n de la se?ora Pepa. Lleva esta inscripci?n: Nuestra Se?ora del Carmen Vicenta Mor?n Edad 9 a?os A?o 1893. Es el a?o en que muri? la Beata, y este bordado art?stico dirigido por ella es una de las ?ltimas muestras de su devoci?n mariano carmelitana. Entreg? piadosamente su alma a Dios en Algemes? el 24 de febrero de 1893. Su cuerpo se conserva en la iglesia parroquial de San Jaime, de su ciudad natal. El 25 de septiembre de 1988 fue beatificada en Roma por el Papa Juan Pablo II.

Amor a la Parroquia
En el Decreto para su canonizaci?n dice: ...la Sierva de Dios tuvo a su parroquia como Madre en la fe y en la gracia y, en cuanto tal, la am? y la sirvi? con humildad y esp?ritu de sacrificio. Por ello, mostraba sincera veneraci?n a su p?rroco y se confi? a su direcci?n espiritual; atend?a a la confecci?n, conservaci?n y limpieza de los ornamentos lit?rgicos y al adorno de los altares; todos los d?as acud?a a la iglesia parroquial para participar en el sacrificio eucar?stico, pero se distingui? sobre todo, por su apostolado inteligente y fecundo, que siempre desarroll? de acuerdo con sus pastores, a los cuales profesaba absoluto respeto y obediencia...
En su compromiso de vida, se dedic? con generosidad a las obras de apostolado en el ambiente de la comunidad parroquial.
Publicado por montehoreb @ 23:53
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